El bosque de Fanal, en la isla de Madeira, es un lugar mágico donde las siluetas de los árboles transportan al observador a los mundos de las leyendas irlandesas, Tolkien, Poe y Lovercraft. Personalmente, me sentía rodeado por los Ents, cada uno me sugería una historia, y las interactuaciones entre ellos parecían guionizar escenas que sólo debía encuadrar un poco para hacer funcionar. Cuando por fin, al tercer intento, cayó la niebla se formó un ambiente tan impresionante que no lo puedo comparar con ninguno de los que he vivido tras un objetivo. Espero que mis capturas os trasladen un ápice de la emoción que sentí durante esta sesión.